fructis-mupi

Imagina que te encuentras en medio de la calle y en un mupi te encuentras a una persona contactando contigo desde la cárcel. No sólo eso, sino que te acusa de ser cómplice de un delito.

En esa posición se encontraron unas cuantas ciudadanas de Lisboa, Portugal . Sorprendidas y acusadas de ser complices de maltratar…  ¡a su pelo!